domingo, 11 de febrero de 2007

Más allá del frío


A veces veo cosas que no quiero ver. ¿Pensáis que es fácil? ¿Qué soy afortunado? No tenéis ni idea, que haya aprendido a convivir con esto no quiere decir que ver lo que veo haya sido fácil.

Puedo vivir con ello, sé que puedo, pero dudo que ello pueda vivir conmigo. me persigue, me acosa y me lleva a estremos que no querría ni conocer.
el otro día, mientras dormía, sentí como la mano de mi mujer se aproximaba arrastrándose por la sábana, sentí su piel contra la piel de mi espalda. Pero cuando me deseó buenas noches, ella no estaba allí, no era su mano y de repente su tacto se volvió frío, doloroso y solitario. Permanecí quieto un rato, conteniendo la respiración, como si nada pasase, tratando de ignorar el dolor que me producía. Su caricia pasó de ser algo suave a raspar como papel de lija, mi piel se irritaba por momentos y no me atrevía gritar, pues a pesar de tener a alguien a mi lado no podría entenderlo.

Estoy solo... muy solo.
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