martes, 25 de septiembre de 2007

20th CENTURY BOYS, Planeta DeAgostini




El inicio...


Un grupo de niños marginados, apaleados una y otra vez por dos hermanos gemelos, se unen para formar un grupo. En su campamento secreto sueñan con salvar el mundo en caso de ataque. Su imaginación les hace creer que salvar al mundo les llevará a convertirse en héroes a los ojos de todos. Los héroes que su miedo les impide ser en la vida real.



El presente...


La vida ha seguido su camino. Cada uno de esos niños es ahora un hombre, con sus responsabilidades y su vida. Ha quedado atrás la infancia, todos los sueños de grandeza y el afán de ser algo más que las víctimas de los abusos de los más fuertes. Pero su infancia vuelve, les rodea y se ven obligados a rebuscar en lo más profundo de su mente: uno de los integrantes del grupo de la infancia aparece muerto. Una carta enviada por él a uno de ellos les golpea como un martillo. A partir de ese momento se ven obligados a recordar y deben salvar el mundo de su fin como prometieron. Sin embargo las obligaciones que tienen no les permiten hacerlo, padres de familia, ejecutivos, dueños de locales... el choque es fuerte.


¿Están realmente ante el fin del mundo o se trata de una simple casualidad? ¿Deben cumplir su promesa?


El futuro...




Donde aún no saben que pasó realmente, las preguntas pesan tanto como los años en los personajes protagonistas, al igual que las decisiones tomadas. La intriga sigue tras ellos, arrastrándose y llevándoles a tomar nuevas decisiones. ¿Qué pasó realmente en el año 2000?



Esta colección, que se reparte en 22 tomos, es un ejemplo de genialidad y buen hacer en todas sus vertientes:



Buen guión, con un ritmo narrativo que puede (engañosamente) parecer lento, con numerosos flashbacks para ir desentramando lentamente la historia, compleja e imaginativa. Los diálogos, abundantes (a lo que no nos tienen acostumbrados en el manga), dotan de personalidad a cada uno de los personajes. El autor sabe mantener la intriga hasta el último momento, haciendo que te preguntes hasta el final qué pasó realmente.



Gran dibujo. Si los diálogos diferenciaban a los personajes, el dibujo no es menos. Sin abusar de líneas cinéticas, rayas o mancha, cada personaje tiene un aspecto perfectamente diferenciado, tanto en rasgos, expresiones faciales y proporciones anatómicas, de tal manera que vistos desde cualquier plano son diferenciables. Cada personaje tiene su personalidad y el dibujo la realza, haciendo que sean entrañables. Visualmente es una obra muy cuidada, todos los fondos, todos los planos, te meten en la historia. Los diseños de los personajes no son brillantes, son el aspecto que tendrían personas normales con una vida normal, sencillos y sobre todo humanos. Las viñetas en muchas ocasiones llegan a recordarnos al genial Will Eisner, los personajes parecen moverse realmente, lejos de posturas difíciles, imposibles o excesivamente forzadas.



El primer número te atrapa, es insuficiente para poder comprender qué está pasando y a donde lleva toda la intriga. Esperas que en el siguiente la cosa cambie, que te expliquen que ha sucedido, pero no es así. Necesitas continuamente pasar de página, saber que sucede a continuación, a donde lleva todo esto...



El autor de la genial Monster, Naoki Urasawa, vuelve a crear una serie imprescindible, de agradable lectura y disfrute visual, que no defraudará a nadie.
Publicar un comentario