miércoles, 19 de septiembre de 2007

SE BUSCA

Hace unos pocos días el perro de la foto desapareció de un pueblo llamado Santa María. Sus dueños lo dejaron en el patio de la casa con las puertas bien cerradas mientras iban a comprar el pan, solo 10 minutos después volvieron y el animal ya no estaba.

El siguiente paso al ver que el perro no estaba fue dirigirse a la guardia civil a poner la denuncia y le dijeron que en aquella zona eran secuestrados muchísimos perros que, posteriormente, eran utilizados para entrenar a perros de lucha, una actividad ilegal.
A pesar del nombre del lugar lo que en él y en otros pueblos sucede no tiene nada de santo, en la sierra Madrileña y en otras tantas sigue habiendo gente que por dinero juega con la vida y la muerte, el dolor y la sangre. El perro desaparecido nunca servirá para entrenar a otro perro en la lucha porque es un animal cariñoso, juguetón y dulce, solo hay que ver como trata a las dos niñas que forman parte de la familia para comprender que si ha sido secuestrado, han cometido un error. El perro desaparecido solo merece estar con los suyos, al igual que otros tantos animales que, como este, hayan podido sufrir el mismo destino.

Todavía no se ha perdido la esperanza y deseo que aparezca, que haya sido un despiste y ande persiguiendo a una perra en celo, pero esto no cambia lo que está sucediendo, que muchísimos perros son secuestrados y obligados a luchar por sus vidas. Y el pasotismo de las fuerzas de la ley, de por si desbordadas no es que ayude mucho a pensar en que haya alguna solución.
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