sábado, 22 de diciembre de 2007

¿Y esto donde trae las instrucciones? (parte 1)

Que decir de lo que he vivido en esos días. Ahora mismo y tras pasar la primera noche en que he dormido algo, tengo a mi lado el producto de todo: Una preciosidad morena de grandes ojos negros y cara redonda ha entrado en nuestra vida y dicta las normas sin dar pie a discusiones. A las 7 de la mañana ha dicho que no duerme y me ha costado convencerla. Mientras me siento a escribir por primera vez, ella duerme cual ángel a mi lado y te estar inundando el piso de abajo con mis babas.

Tengo grabadas en mi mente muchas cosas, imágenes que quedarán ahí por siempre y que quiero conservar a toda costa conmigo.

Lo primero que puedo decir es que fue una odisea llegar a la clínica. Casualidad fue que tuviera que llover, pues provocó tal atasco que temí que no llegásemos. Aunque vivimos en una sociedad cada vez más incívica aún hay personas que se apartan y dejan pasar a aun coche que muestra un pañuelo blanco por la ventanilla.

Tras llegar a la clínica los nervios van en aumento. Los monitores te van indicando las contracciones y las pulsaciones del bebé, así que tu ves cuando le llega un dolor a tu pareja, el grado de dolor y te das cuenta por primera vez de la impotencia que sientes, que por mas que intenten dar protagonismo al hombre no tiene ninguno y que los partos son dolorosos, muy dolorosos.

Cuando por fin le ponen la epidural la cosa cambia, menos mal y dejas de mirar obsesivamente los gráficos para intentar consolar a tu pareja.

En nuestro caso y tras 8 horas de dilatación el efecto de la epidural empezó a pasar, aunque no había contracciones mi mujer sufría mucho y fui a pedir ayuda. El problema de ser primerizo es que se creen que exageras y fueron necesarias varias carreras y la ayuda de algun pariente para ser tomados en serio. Cuando la matrona se acercó comprobaron que era verdad y no solo eso, la niña venía en camino.


Dicen que el Expulsivo dura una hora, con epidural dos. Esta es la etapa en la que sale el bebé del vientre de su madre. Ahora permiten que el padre acompañe a ña madre y el bebé en este momento y allí me teníais, nervioso, asustado, a la entrada del paritorio y con toda la familia detrás esperando a ver si salía corriendo. Me dieron una bata verde, un gorrito verde y unas clzas. El problema de calzar un 46-47 es que el mundo no está preparado para ti... ponerme las clazas fue un problema serio y tuve que soportar comentarios del tipo 'pues como no le traigan unas bolsas de basura eso no le entra'. El gorrito es la leche, cuando me vio la enfermera me dijo que eso no era el gorro de un bebé y que no se ataba bajo la barbilla si no en la nuca. Y la bata me la tuvo que atar la misma enfermera porque de lo nervioso que estaba no acertaba a hacer la lazada.

Estuve esperando el momento y mientras la familia se pasaba bomba echando fotos al nervioso futuro padre, vestido de manera tan ridícula. Se rieron todo lo que pudieron y, sinceramente, me sirvió de tanta ayuda que me relajó algo.

En es momento dijeron: Que entre el padre que se lo pierde' y salí corriendo en dirección al paritorio...

Continuará...
Publicar un comentario