miércoles, 9 de mayo de 2007

KillRaven: La guerra de los mundos.



KillRaven: La guerra de los mundos. Alan Davis/ Mark Farmer.
Editado originalmente en seis números entre el 2002 y el 2003, planeta publicó esta miniserie en un tomo único en el año 2004, contando las aventuras de un personaje clásico: Killraven, guerrero de los mundos. El tomo es sólido y está hecho para durar toda la vida si eres medianamente cauto y su precio de salida, 9 euros, es de regalo teniendo en cuenta el contenido. Todo el conjunto lo hace totalmente imprescidible.
Killraven nació en los años 70, en aquellos tiempos en que Mad Max escandalizaba a medio mundo por su crudeza y USA perdía la guerra de Vietnam. Lo que aquí se nos presenta es un resumen de lo que entonces fue la colección, una actualización y un lavado de cara. Alan Davis cambia el traje dándole un aire más Conan, más salvaje y bárbaro. Davis recoge el argumento y lo aborda a su manera, obviando partes y resaltando otras, pero lo que es indudable es que los cinco años empleados por el equipo creativo en realizar esta obra se notan, cada viñeta es una joya que merece ser mirada con atención, no hay un detalle que no encaje, no hay desproporciones ni puedes dejar de mirar una y otra vez regalándote en las curvas de las mujeres y la elástica masa muscular de los hombres. El cómic desborda imaginación y fuerza, que demuestran que es un cómic realizado por alguien que realmente adora lo que está haciendo, dejándote buen sabor de boca sin siquiera pensarlo.
La historia nos muestra un mundo totalmente invadido por marcianos sacados de la novela de H.G. Wells, La guerra de los mundos y la maravillosa colección War or the worlds que fue ideada por Neal Adams, Roy Thomas y Gerry Conway. Quedan pocos humanos que se esconden como roedores para no servir de alimento y distracción a los invasores. Y los pocos que quedan con vida son usados como conejillos de indias en un circo donde luchan por sobrevivir. Uno de ellos es Jonathan Raven, el mejor entre los mejores, que un día se plantea lo que está haciendo y se niega a matar a su contricante. Finalmente se fuga de su prisión y vaga por un mundo destrozado lleno de paisajes apocalípticos eludiendo cazadores y con el objetivo de liberar su mundo armado tan solo con sus espadas.
Alan Davis vuelve a demostrar que es uno de los mejores, un artista completo que es capaz de dar credibilidad a sus historias y que ha evolucionado de manera más que satisfactoria como dibujante. Cuenta una historia efectista, llena de momentos tensos y describe con total perfección ese mundo casi muerto. Los homenajes indirectos se repiten en la consecución de la historia, desde Robin Hood y su banda de hombres alegres, Terminator 2 con el niño Connor rescatado de una muerte segura, los mosqueteros o nuestro Curro Jiménez. Aunque he de decir que no capta, ni captó en su serie de origen el espíritu de la novela original, lo que exculparía a Davis en parte de este pequeñísimo defecto.Resumiendo, una de las mejores obras de Alan Davis, digna de ser revisada con calma y dispuesto a disfrutar de un trabajo bien hecho. Un cómic indispensable que nos dejará un buen sabor de boca y que ocupará sin lugar a dudas un lugar privilegiado en nuestra comiteca, pero que no debe tapar jamás el relato de H.G. Wells.

Atención que Planeta liquida esta maravilla por 5 euros.
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