martes, 29 de junio de 2010

No hay nada como decir adiós.

Hace unos días anunciaba que iba a dar de baja internet porque era un capricho caro y venían tiempos duros. Pues me han hecho una oferta para que no me dé de baja bastante importante, por ese motivo seguiré adelante con mis andanzas.

Para que Ramón no me regañe, además actualizo el blog, para todos aquellos que quieran saber de mi estos días. El viernes pasado tuvimos que dejar el edificio en el que estábamos y mi empresa ha alquilado 4 plantas en un edificio nuevo en la zona de Manoteras. Las peripecias de las últimas semanas en Las Rozas fueron de película, la empresa no que quería llevarse nada del otro edificio y nos dejaron coger lo que quisiéramos. Eso se convirtió de repente en una secuencia de pillaje de la mejor película catastrofista Americana, gente llevándose sillas, mesas, material de oficina, extintores, la nevera… las sillas empezaron a escasear incluso antes de que dejase de utilizarla su usuario habitual.

Este lunes nos hemos encontrado con el nuevo edificio… pero nuevo del todo. Tan nuevo que no está terminado. Falta por poner el suelo, puertas, cristales en los despachos. No tenemos donde comer en la empresa porque el comedor no está listo y en ocasiones te hacen levantarte de tu sitio para montar algo. La zona es bastante mala en lo que respecta a accesos, si pretendiera venir en transporte público tardaría dos horas de ida y otras dos de vuelta, así que mi opción es el coche. Con la huelga de metro el coche es una pesadilla de las gordas, pero bien gorda además, esperemos que para el jueves la cosa pare. Aparcar aquí es una locura pero en fin, como vengo pronto hay gente que sale a trabajar y es cuestión de tener paciencia.

Me cuesta mucho adaptarme a los sitios nuevos, así que lo pasaré mal unos días.

Mi puesto de trabajo, como era de esperar, es el peor de la planta. Es el único que está de espaldas a la puerta y al que todo el mundo ve sin que yo vea a nadie. Así que no puedo meterme mucho en internet. No podía ser de otro modo teniendo en cuenta lo mal que me quieren aquí. Lejos de terminar estoy sentado frente a una ventana donde da el sol todo el día, por las mañanas se refleja en el edificio de enfrente y por las tardes da de lleno, pero solo me provoca ceguera, ya que la salida de aire frío la tengo sobre la calva y por tanto me cae de lleno. Llevo día y medio y ya me duele la garganta. Me he quejado al gerente y ha pasado de mi. Allá ellos, caeré enfermo seguro, es inevitable y entonces apencarán.

Algo bueno… que hay un Foster Holliwood y me encanta su ensalada CESAR, hoy mismo voy a comerla para subirme el ánimo.
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