jueves, 19 de julio de 2012

Y se acaban...

Se acaban las vacaciones. Este lunes me reincorporo al trabajo y creo que estoy depresivo, más que nunca. Pero hay que aguantarse, me asusta lo que me voy a encontrar, cuando me fui la cosa estaba mal, despidiendo a gente, compañeros con baja por depresión por el nivel de acoso que sufrimos y malos rollos por todos lados. No sé, casi mejor no pensar en ello pero no puedo evitarlo.

Las vacaciones han ido medianamente bien, he corrido mucho, he disfrutado de mis hijos y aunque hemos tenido algunos percancves absurdos (como ayer que fui a quitar un grifo y me quedé con el tubo de cobre en la mano) la verdad es que he desconectado mucho.

He traido algunas fotos de mis correrías, solo unas pocas las cuelgo. Todas las mañanas entre las 7 y las 730 me levantaba para poder disfrutar del deporte y llegar a casa para ver despertar a mis hijos que es uno de los mejores momentos del día. Creo que es el primer verano que he perdido peso en lugar de ganarlo. Correr aleatoriamente entre 4 y 10 km todos los días te hace sentir vivo o al menos a mi.


 Algunas cosas que fui viendo.


Ya en Águilas (Murcia) me decidí a subir al castillo corriendo. Una subida durita.


Desde lo alto se ve todo el pueblo a tamaño liliputiense.
La cuestecita de subida se las trae...

Aquí al llegar arriba.
Otro día de carrera, otro día de subida. Las vistas son espectaculares, la isla del fraile al fondo y las viejas vías del tren donde antes se descargaba el carbón a los barcos.

Para terminar un dibujillo, Caín y Abel versión Gabriel.


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