martes, 24 de julio de 2007

Las lagunas de Ruidera: Paisaje en vías de extinción y grandes contradicciones.

No hay peor error que dejar las cosas para última hora.

Lo que llevamos de año ha sido duro y ha hecho que nos centremos en los problemas y nos olvidemos un poco de todo lo demás. Todos lo hemos sufrido alguna vez, sabemos lo que es tener dilemas tan serios que debamos dejar de lado aspectos de la vida que, aunque igualmente importantes, ocupan un segundo lugar. Los que hablan conmigo saben que he estado mas ausente de lo normal (si es que eso es posible) de todo y de todos. Pero los que me conocen no me lo tienen en cuenta :p.

Cuando se aproximó el momento de nuestro cuarto aniversario de boda y todo lo malo había pasado, recordamos nuestra intención de salir por ahí como es nuestra costumbre y siempre buscamos naturaleza, alejarnos de la humanidad en todo lo posible y ver historia. Sin embargo lo dejamos estar demasiado, dicen que las hipotecas empobrecen a la población, que no hay dinero, pero es muy complicado encontrar un hospedaje en ciertos lugares... lo que me hace pensar que lo que no hay es dinero ‘legal’.

Tras tener que dejar de lado lugares como Lerma, el monasterio de Piedra, el Paular y algún otro sitio similar, recurrí a un mapa para buscar algo que se ajustase a mis necesidades y vi Ruidera. No sé como pudo pasárseme pues es un lugar que hacía mucho que quería conocer. ¡Y para colmo no hay cobertura para móviles!

El paraíso.

Solo hay dos lugares en el mundo que se den lagunas como estas. No te puedes hacer una idea de lo que vas a ver por mucho que lo intentes, hablamos de Castilla la mancha, también llamada Castilla la seca y según te aproximas ves el paisaje típico de esta autonomía, llanuras interminables, matojos bajos, tierra amarilla y seca, hasta que la tierra se abre y tomas una curva para ver que lo que hay allí dentro es todo verde y de repente ves tanta agua que te quedas sin habla, los árboles son tan altos y tan tupidos que no ves el suelo desde arriba. Tras el impresionante paisaje, comer al lado de un riachuelo en mitad de una chopera unos bocadillos y recoger en una bolsa todo rastro de basura, nos pusimos a caminar para poder ver mas de cerca ese grandioso paisaje ¿Y qué decir? Lo mismo de siempre.



Las tobas que son responsables de la formación de estas lagunas son delicadas y hay carteles que indican que no deben pisarse o se deteriorarán irremediablemente. ¿Y que es lo primero que ves, un matrimonio con un niño pisoteándolas a placer, gente pasando por encima para acceder al otro lado, lugar donde viven ecosistemas frágiles (también indicado en carteles) mientras hablan a voces a pesar de no haber ruido alguno que les obligue a levantar la voz, coches contaminando el ambiente con música de moda a todo volumen, tocando los claxon sin motivo y corriendo mas de la cuenta. Grupos de gente gritando, tirando piedras al agua, bañándose. Basura, latas y botellas encajadas mal intencionadamente en los lugares mas insospechados.

Y lo que mas sorprende es ver construcciones modernas a pie de laguna. ¿Cómo es posible que haya casas ahí cogiendo en propiedad parte de una de esas lagunas? ¿Quién ha permitido esto y quien lo permite aún?

Por la tarde nos decidimos por la cueva de Montesinos, protagonista secundaria del mejor libro de todos los tiempos: El hidalgo Don Quijote de la Mancha. En él nuestro quijote se enfrenta a los murciélagos que allí habitan con valentía y lo hace en esta cueva. Al pie de la entrada hay una escultura de este caballero Español y su fiel escudero, el rollizo Sancho Panza. Puedes dejar el coche allí y acercarte a la entrada de la cueva. Es importante llevar linternas, aunque suele haber un vecino del pueblo con linternas que por una propina te las presta y te acompaña a verlas. No son muy profundas pero merece la pena pasar por ellas. Se han tallado unas escaleras para facilitar el acceso, pero cuando te adentras en ellas la oscuridad se hace total y absoluta, el aire es espeso y húmedo y a pesar de las linternas la oscuridad parece tragarse toda luz. Evidentemente no hay murciélagos, una vez más las voces de las personas, el poco respeto que tenemos ante todo, les han hecho irse de este lugar que, casi seguro, llevaban años ocupando.

Como resultado final, el lugar es bonito, impresionante, si puedes cerrar los ojos a lo que no quieres ver.

Yo lo siento pero no puedo.


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